La pasión se menifiesta de muchas formas diferentes. Para algunos montar en bicicleta es el modo más relajante, fácil y desenfadado de conocer un lugar de vacaciones un poco mejor. Para acercarse más a su encanto. Para detenerse de vez en cuando y disfrutar de su vida, lejos de las grandes arterias turisticas. Tal vez probar el vino local y conocer posibles nuevos amigos de por vida entre pueblo y pueblo.
Para otros montar en bicicleta es más bien un modo de emocionarse, moderno y práctico de vivir el mundo de forma natural. Aunque sobre ruedas. Para ellos es como formar parte de un grupo de exploradores del siglo XV. Piense en la Santa Maria sobre ruedas. Las pulsaciones, la impaciencia, el nerviosismo. Simplemente no pueden esperar a dar este salto al pasado en el viaje de su vida.
Además, hay miles de motivos y razones para dejar la ciudad y sacar la bicicleta.